Por: Ana María Baldrich

La Habana, 3 de julio de 2012 /
Del viernes 29 de junio al 1 de julio se hubo de efectuar en la Casa Sacerdotal “Juan María Vianney” el segundo Encuentro Conyugal con la participación de un total de 15 parejas provenientes de distintas comunidades de la Arquidiócesis habanera. El encuentro que persigue a través del diálogo y ante la presencia de Dios, que la pareja se encuentre a sí misma y juntos busquen caminos de perdón, renovación y cambio para que su testimonio sea luz para otras parejas.

    
El encuentro se desarrolló a partir de  tres momentos principales:
•    Encuentro conmigo mismo,
•    Encuentro con mi pareja y
•    Espiritualidad conyugal.  

De las parejas asistentes, cuatro actuaron como conductores y facilitadores de los distintos momentos. Las comunidades representadas fueron por la Vicaría  Norte, la parroquia de San José, Ayestarán (2), la parroquia de Santa Catalina de Siena (1), la capilla Siervas de María (2), por la Vicaría Sur: Parroquia del Buen Pastor (1), la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y San Pablo de la Cruz (1), por la Vicaría Oeste: la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, Punta Brava (2), la parroquia de Nuestra Señora de la Merced (3), por la  Vicaría Este: la parroquia de San Antonio de Padua,(1), parroquia de San José  de San José de Las Lajas (1) y de la capilla de  Nuestra Señora de la Caridad, en Los Palos (1).

Las sesiones de trabajo fueron iniciadas con un momento de oración que seguido con el desarrollo de novedosas dinámicas que lograron, en un clima fraterno, a pesar del desconocimiento entre sí de las parejas al inicio del mismo, alcanzar con amplitud los objetivos propuestos, lo que se constata por las expresiones, e intercambios así como en las encuestas anónimas realizadas.

Para el cierre del Encuentro, en horas tempranas de la mañana del domingo, se celebró la Santa Eucaristía presidida por el P. Alonso, donde se renovaron las promesas matrimoniales. Damos gracias a Dios por la celebración exitosa de este encuentro que busca la consolidación y mantenimiento de la relación de pareja para que su testimonio de amor, unión y fidelidad demuestre a aquellos que los rodean que el compromiso contraído por los casados en el Señor es para toda la vida y una vida plena y feliz.

 

Actualizado ( Miércoles, 04 de Julio de 2012 15:28 )